martes, 8 de marzo de 2011

Bienvenido

En esta pagina vas a encontrar información sobre varios temas que te van a servir para apoyarte sobre alguna duda que tengas sobre educación sexual y otros temas que te servirán de mucho espero que te guste.

                                          APARATO REPRODUCTOR MASCULINO
El aparato reproductor masculino o aparato genital masculino, junto con el femenino, es el encargado de garantizar la procreación, es decir la formación de nuevos individuos para lograr la supervivencia de la especie.
Los principales órganos que forman el aparato reproductor masculino son el pene y los testículos. Tanto el pene como los testículos son órganos externos que se encuentran fuera de la cavidad abdominal, a diferencia de los principales órganos del sistema reproductor femenino,vagina, ovarios y útero que son órganos internos por encontrarse dentro del abdomen.
Los testículos producen espermatozoides liberan a la sangre hormonas sexuales masculinas (testosterona). Un sistema de conductos que incluyen el epidìdimo y los conductos deferentes almacenan los espermatozoides y los conducen al exterior a través del pene. En el transcurso de las relaciones sexuales se produce la eyaculaciòn que consiste en la liberación en la vagina de la mujer del líquido seminal o semen. El semen está compuesto por los espermatozoides producidos por el testículo y diversas secreciones de las glándulas sexuales accesorias que son la próstata y las glándulas bulbouterales.
 

Órganos

Testículos

Son los principales órganos del sistema reproductor masculino. Produce las células espermáticas y las hormonas sexuales masculinas. Se encuentran alojados en el escroto o saco crotal que es un conjunto de envolturas que cubre y aloja a los testículos en el varón.

Pene

Está formado por el cuerpo esponjoso y los cuerpos cavernosos.
  • Cuerpo esponjoso
El cuerpo esponjoso es la más pequeña de las tres columnas de tejido eréctil que se encuentran en el interior del pene (las otras dos son los cuerpos cavernosos). Está ubicado en la parte inferior del miembro viril.
Su función es la de evitar que, durante la erección, se comprima la uretra (conducto por el cual son expulsados tanto el semen como la orina). Cuando el pene se encuentra en dicho estado, contiene solamente el 10% de la sangre; los cuerpos cavernosos absorben el 90% de la misma.
El glande (también conocido como cabeza del pene) es la última porción y la parte más ancha del cuerpo esponjoso; presenta una forma cónica.
  • Cuerpo carnoso
Los cuerpos cavernosos constituyen un par de columnas de tejido eréctil situadas en la parte superior del pene, que se llenan de sangre durante las erecciones.

Epidídimo

El epidídimo es un tubo estrecho y alargado, situado en la parte posterior superior del testículo; conecta los conductos deferentes al reverso de cada testículo. Está constituido por la reunión y apelotonamiento de los conductos seminíferos. Se distingue una cabeza, cuerpo y cola que continúa con el conducto deferente. Tiene aproximadamente 5 cm de longitud por 12 mm de ancho. Está presente en todos los mamíferos machos.

Conducto deferente

Los conductos deferentes o vasos deferentes constituyen parte de la anatomía masculina de algunas especies, incluyendo la humana. Son un par de conductos rodeados de músculo liso, cada uno de 30 cm de largo aproximadamente, que conectan el epidídimo con los conductos eyaculatorios, intermediando el recorrido del semen entre éstos.
Durante la eyaculación, el músculo liso de los conductos se contrae, impulsando el semen hacia los conductos eyaculatorios y luego a la uretra, desde donde es expulsado al exterior. La vasectomía es un método de anticoncepción en el cual los vasos deferentes son cortados. Una variación moderna, que también es popularmente conocida como vasectomía aunque no incluye cortar los conductos consiste en colocar un material que obstruya el paso del semen a través de aquellos.

Vesículas seminales

Secretan un líquido alcalino viscoso que neutraliza el ambiente ácido de la uretra. En condiciones normales el líquido contribuye alrededor del 60% del semen. Las vesículas o glándulas seminales son unas glándulas productoras de aproximadamente el 3% del volumen del líquido seminal situadas en la excavación pélvica. Detrás de la vejiga urinaria, delante del recto e inmediatamente por encima de la base de la próstata, con la que están unidas por su extremo inferior.

Conducto eyaculador

Los conductos eyaculatorios constituyen parte de la anatomía masculina; cada varón tiene dos de ellos. Comienzan al final de los vasos deferentes y terminan en la uretra. Durante la eyaculación, el semen pasa a través de estos conductos y es posteriormente expulsado del cuerpo a través del pene.

Próstata

La próstata es un órgano glandular del aparato genitourinario, exclusivo de los hombres, con forma de castaña, localizada enfrente del recto, debajo y a la salida de la vejiga urinaria. Contiene células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen.

Uretra

La uretra es el conducto por el que discurre la orina desde la vejiga urinaria hasta el exterior del cuerpo durante la micción. La función de la uretra es excretora en ambos sexos y también cumple una función reproductiva en el hombre al permitir el paso del semen desde las vesículas seminales que abocan a la próstata hasta el exterior.

Glándulas bulbouretrales

Las glándulas bulbouretrales, también conocidas como glándulas de Cowper, son dos glándulas que se encuentran debajo de la próstata. Su función es secretar un líquido alcalino que lubrica y neutraliza la acidez de la uretra antes del paso del semen en la eyaculación. Este líquido puede contener espermatozoides (generalmente arrastrados), por lo cual la práctica de retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación no es un método anticonceptivo efectivo.

APARATO REPRODUCTOR FEMENINO
Junto con el masculino, es uno de los encargados de garantizar la reproducción humana. Ambos se componen de las gònatas (órganos sexuales donde se forman los gametos y producen las hormonas sexuales), las vías genitales y los genitales externos.
El sistema reproductor femenino está compuesto por:

Órganos internos

  • Ovarios: son los órganos productores de gametos femeninos u ovocitos, de tamaño variado según la cavidad, y la edad; a diferencia de los testículos, están situados en la cavidad abdominal. El proceso de formación de los óvulos, o gametos femeninos, se llama ovulogénesis y se realiza en unas cavidades o folículos cuyas paredes están cubiertas de células que protegen y nutren el óvulo. Cada folículo contiene un solo óvulo, que madura cada 28 días, aproximadamente. La ovulogénesis es periódica, a diferencia de la espermatogénesis, que es continua.
Los ovarios también producen estrógenos y progesteronas, hormonas que regulan el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, como la aparición de vello o el desarrollo de las mamas, y preparan el organismo para un posible embarazo.
  • Tubos uterinos o trompas de Falopio: conductos de entre 10 a 13 cm que comunican los ovarios con el útero y tienen como función llevar el óvulo hasta él para que se produzca la fecundación. En raras ocasiones el embrión se puede desarrollar en una de las trompas, produciéndose un embarazo ectòpico. El orificio de apertura de la trompa al útero se llama ostium tubárico.
  • Útero: órgano hueco y musculoso en el que se desarrollará el feto. La pared interior del útero es el endometrio, el cual presenta cambios cíclicos mensuales relacionados con el efecto de hormonas producidas en el ovario, los estrógenos.
  • Vagina: es el canal que comunica con el exterior, conducto por donde entrarán los espermatozoides. Su función es recibir el pene durante el coito y dar salida al bebé durante el parto.
La irrigación sanginea de los genitales internos está dada fundamentalmente por la arteria uterina, rama de la arteria hipogastrica y la arteria ovárica, rama de la aorta.
La inervación está dada por fibras simpáticas del plexo celiàtico y por fibras para simpáticas provenientes del nervio pelvico.

Órganos externos

En conjunto se conocen como la vulva y están compuestos por:
  • Clítoris: Órgano eréctil y altamente erògeno de la mujer y se considera homólogo al pene masculino, concretamente al glande.
  • Labios: En número de dos a cada lado, los labios mayores y los labios menores, pliegues de piel salientes, de tamaño variables, constituidas por glándulas sebáceas y sudoríparas e inervados.
  • Monte de Venus: Una almohadilla adiposa en la cara anterior de la sínfisis publica, cubierto de vello púbico y provista de glándulas sebaseas y sudoriparas.
  • Vestíbulo vulvar: Un área en forma de almendra perforado por seis orificios, el meato de la uretra, el orificio vagina, las glándulas de Bartolino y las glándulas parauretrales de Skene.
La forma y apariencia de los órganos sexuales femeninos varía considerablemente de una mujer a otra.

lunes, 7 de marzo de 2011

Zonas Erogènas del Cuerpo Humano

 Las zonas erógenas son partes del cuerpo humano con más sensibilidad y cuyo estimulo tiene como finalidad activar sexualmente a una persona.

El área correspondiente a la zona de los órganos genitales (que se detalla al final del texto) se podría considerar el centro erógeno del cuerpo humano, pero no es totalmente correcto, ya que existen zonas que no siendo sexuales -como la relación que se detalla a continuación- pueden llevar a alcanzar el clímax debido a diversas razones físicas o mentales.
Zonas que producen una fuerte sensación
  • Cuero cabelludo: Dar un masaje en el cuero cabelludo, además de producir mucha relajación a quien se deja hacer puede también servir para estimular a la pareja mientras se acompaña con otras caricias o palabras que conduzcan a la excitación, situación favorable para realizar el acto.
  • Ojos: Besar la parte de los párpados de los ojos además de ser una demostración de cariño y confianza el uno en el otro resulta muy estimulante por los nervios que confluyen en él.
  • Oídos: A mucha gente le gusta susurrar al oído cosas sensuales, resulta muy excitante debido a la cantidad de terminaciones nerviosas existentes. Si se acompaña con un movimiento leve del delicado lóbulo de la oreja lamiéndolo, soplándole o mordisqueándolo, siempre con cuidado, puede producirse una gran excitación. Hay que tratar estos puntos con suma delicadeza debido a su extrema suavidad.
  • Labios: Los labios (de la boca) son los primeros órganos que pueden ser excitados (con besos y caricias) para continuar con el resto de zonas de la piel, si la estimulación de estos labios es acompañada con la estimulación de los labios vaginales se llega a un punto de no retorno cuando se está predispuesto a mantener una relación sexual.
  • Lengua: En la boca se ubica otro órgano retráctil que es la lengua, llena de sensibles glándulas y da mucho juego a la hora de estimular sensualmente cualquier zona erógena de la piel.
  • Cuello: El área del cuello y de la clavícula es una región muy sensible. Besarlo y lamerlo, incluso soplarle o acariciarlo sin llegar a tocarlo produce una sensación tan cercana al placer que incluso llega a erizar el vello en la piel. Al mismo tiempo el cuerpo reacciona encendiendo la pasión siempre que la caricia esté correctamente hecha. La zona está llena de vasos sanguíneos, así que hay que tener mucho cuidado porque si se trata con brusquedad pueden quedar contusiones conocidas como mordeduras del amor o chupones. La nuca también es muy propensa a producir excitación al tiempo que es tratado con dulzura.
  • Pezón: El área que forma el pezón y la areola que conlleva tiene infinidad de terminaciones nerviosas que se excitan con una caricia, una lamida o un soplo de aire procedente de una boca.
  • Ano: La excitación del ano viene desde atrás del escroto empezando por el periné y acabando en el mismo esfínter donde se acumulan las terminaciones nerviosas que producen la excitación que se pretende.
  • Interior de los muslos: Es una zona muy sensible cuando la mujer ya está suficientemente excitada, responde al más mínimo roce, debido al fluir de la sangre acumulada que produce un efecto muy particular. La sangre se desvía hacia el interior de los muslos, por lo que la temperatura aumenta bastante, y la parte exterior se va enfriando. A esto se le añade la proximidad del sexo y todo el oportuno juego (con lengua o la yema de los dedos) que se puede realizar con el conjunto.
También se pueden acompañar estas caricias con otras caricias añadidas por otros lugares erógenos del cuerpo que estén al alcance de la mano, de la boca, de la nariz.